domingo, 9 de septiembre de 2012

RAPIÑA POLÍTICA POR PUESTOS Y CURULES

Desde hace rato está haciendo carrera en la política, escudriñar entre las decisiones de los gobernantes, los diputados y concejales en Risaralda quien tiene algún pecado o dio papaya para caerles encima y quitarles la curul.


ILUSTRACIÓN
Es escaso o casi que nada, que existan líderes con la verdadera intención de mantener el orden jurídico y por esa vía denunciar las irregularidades para que se corrijan. En la política lo que se ven son intereses. ¿De quiénes? De algunos que perdieron la curul por poco y ven la opción de acceder, y la alimentan a través de terceros con demandas, inclusive contra sus colegas de lista.

 Y sino veamos algunos ejemplos recientes: En el gobierno de la Alcaldesa de Dosquebradas Luz Ensueño Betancur el concejo aprobó la creación de la ESE salud y la compra de la sede la Rita. Los concejales fueron demandados por supuestas irregularidades y el caso fue juzgado y ahora se revive por acciones de actores interesados en acceder a esas posiciones y otros por sacar de paso contrincantes políticos.

Otro caso: la Asamblea de Risaralda en el 2009 autorizó el endeudamiento del Departamento por 26 mil millones de pesos y se dijo que fue mal aprobado porque no había quórum. Legalmente hay una razón, no tiene discusión, pero en su momento no se hizo nada.

Ahora se retoma el caso, con demanda en curso, porque en el fondo existe el interés de inhabilitar a personajes como: Sigifredo Salazar, quien era diputado y hoy quiere Senado; y César Franco quién hoy ostenta la curul de congresista y así por el estilo.

Estas actitudes consideradas como poco nobles, porque se amparan en la ley, no para defenderla sino para satisfacer sus apetitos políticos, económicos y personales, podría corregirse si se adoptara la figura de la silla vacía porque el que pierde la curul no es reemplazado, se acaba la rapiña y se da tranquilidad y paz política, según se analiza y propone para las asambleas y los concejos.

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