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| Foto: RAP Eje Cafetero |
La Región Administrativa y de Planificación (RAP) Eje Cafetero adelantó un análisis regional sobre la actividad ganadera, en especial en aquellos municipios ubicados en el área
de influencia del Parque Nacional Natural Los Nevados, en los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, como insumo técnico para la toma de decisiones en ordenamiento territorial, sostenibilidad ambiental y desarrollo rural.El estudio evidencia que la ganadería, principalmente de doble propósito (leche y cría), históricamente ha generado presiones sobre ecosistemas estratégicos como el páramo y el bosque alto andino.
El gerente de la RAP Eje Cafetero, Humberto Tobón, afirmó que de acuerdo con el diagnóstico realizado, municipios como Anzoátegui, Murillo, Santa Isabel, Casabianca, Manizales, Villamaría y Santa Rosa de Cabal presentan la presencia de hatos ganaderos con cerca de 2.300 ejemplares vacunos al interior el Parque Los Nevados, sin embargo, no se ha logrado identificar el número de ganado presente en la zona amortiguadora por falta de colaboración de los propietarios de fincas y falta de personal técnico en campo por parte de los municipios accionados con la sentencia de la Corte Suprema de Justicia.
La presencia de los hatos confirma que se trata de una actividad productiva consolidada, que requiere procesos de reconversión productiva de forma planificada, en aquellas áreas identificadas en el marco de la sentencia que declara al PNN Los Nevados como sujeto de derechos de especial atención ambiental, pues no son compatibles con este tipo de actividad económica.
En la región de la RAP Eje Cafetero se ha practicado la ganadería en las áreas de alta montaña con impactos ambientales significativos sobre el suelo, generando fragmentación de ecosistemas, compactación y erosión, así como afectaciones a la función reguladora del agua. Estas dinámicas representan un riesgo para la sostenibilidad hídrica regional, considerando que en el complejo del Páramo Los Nevados nacen 7 cuencas que abastecen cerca de 3,5 millones de personas en el centro-occidente del país.
Adicionalmente, el análisis identifica que la ganadería extensiva genera impactos asociados a la huella de carbono, principalmente por emisiones de metano y óxido nitroso, así como por la degradación de suelos orgánicos de alta montaña, con efectos directos sobre la estabilidad de los ecosistemas y la adaptación al cambio climático.
“Desde la RAP Eje Cafetero, en concordancia con los reiterados llamados de la Procuraduría General de la Nación, se reitera la importancia de la reconversión ganadera hacia modelos sostenibles compatibles con la conservación ambiental. Entre las alternativas priorizadas se destacan los sistemas silvopastoriles, la intensificación productiva sostenible, la ganadería cero deforestación y el fortalecimiento de esquemas de Pagos por Servicios Ambientales, en articulación con las disposiciones ambientales vigentes y la Sentencia STL 10716 de 2020”, señaló el gerente de la RAP Eje Cafetero.
La RAP Eje Cafetero reafirma su compromiso con un desarrollo regional que equilibre la productividad rural con la protección del agua, los páramos y la biodiversidad, promoviendo la articulación entre autoridades, entidades territoriales, productores y comunidades rurales para garantizar la sostenibilidad de la región a largo plazo.

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