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| Imagen: Alcaldía de Dosquebradas |
El municipio industrial y el segundo más afectado del país luego del terremoto, dio un paso decisivo hacia su reconstrucción con la presentación de DO RE MI.
Dosquebradas empieza a mirar más allá de la emergencia. Después de las primeras acciones de atención, evaluación y respuesta tras el terremoto del 10 de agosto, el municipio abrió formalmente la discusión sobre cómo reconstruir lo afectado y, sobre todo, cómo hacerlo mejor.
Con ese propósito nació DOREMI – ‘Dosquebradas Reconstruye Mi…’, una estrategia que busca darle orden, dirección y capacidad de gestión a la recuperación del territorio. Su nombre parte de una idea sencilla: DO es Dosquebradas, RE es reconstruye y MI representa aquello que cada ciudadano necesita recuperar: mi empresa, mi colegio, mi vivienda y los espacios que hacen parte de su vida y su futuro.
La estrategia, liderada por el alcalde Roberto Jiménez Naranjo a través de Edos, tuvo su primera articulación con algunos de los actores que tendrán un papel determinante en la reconstrucción. Al encuentro se sumaron representantes de gremios de ingeniería y arquitectura, Gobernación de Risaralda, Infider, Curadurías Urbanas, Findeter, Sena, Camacol, Cámara de Comercio y Cárder, entre otras entidades.
El objetivo es que la reconstrucción avance con suma de esfuerzos a partir de una hoja de ruta común que permita identificar necesidades, estructurar proyectos, conseguir recursos, definir responsabilidades y hacer seguimiento a cada compromiso.
La gerente de Edos, Luisa Gil Obando, explicó que DO RE MI busca precisamente conectar las capacidades que hoy existen alrededor de Dosquebradas: “Es una estrategia integral que orienta y articula la reconstrucción del municipio tras el sismo, mediante la gestión coordinada de acciones, recursos y capacidades de los sectores público, privado, social y comunitario. La estrategia busca convertir el proceso de recuperación en una oportunidad para reconstruir y transformar Dosquebradas, avanzando hacia una ciudad más segura, resiliente, sostenible y competitiva”.
Dicho esto, DO RE MI plantea una ruta progresiva. El primer momento corresponde a la reacción inmediata, mediante un Plan Padrino que contempla herramientas como un banco de materiales y la posibilidad de vincular aliados para apoyar diferentes necesidades de reconstrucción. Posteriormente se avanza hacia el diagnóstico y la caracterización, etapa que permitirá consolidar documentos técnicos y articular procesos como la actualización del POT, del Plan de Desarrollo y de la microzonificación sísmica, elementos fundamentales para que las decisiones posteriores respondan a las nuevas condiciones identificadas en el territorio.
La ruta continúa con una fase de priorización, bajo una premisa concreta, atender primero lo urgente sin dejar de planificar lo importante. A partir de allí se plantea la formulación de proyectos por sectores, la participación de los diferentes actores, la ejecución de las iniciativas priorizadas y, finalmente, la entrega de las soluciones desarrolladas.
Al respecto, el secretario de Planeación de Risaralda, Johan Alexánder Ochoa, destacó que esta articulación permite empezar a construir desde ahora las bases de la recuperación: “Participamos en una mesa técnica liderada por la Alcaldía de Dosquebradas para empezar a planificar la reconstrucción del municipio. Felicitamos esta estrategia porque permite articular al sector público y privado y comenzar a trabajar en la recuperación tanto económica como física de Dosquebradas”.
El sector constructor será otro de los actores fundamentales, especialmente frente a los desafíos relacionados con vivienda, ordenamiento y recuperación física. El gerente de Camacol, Víctor Baza, aseguró que el gremio acompañará las mesas técnicas y la construcción de proyectos. “Revisamos acciones para la recuperación de Dosquebradas y, sobre todo, para atender a los hogares y las familias. Desde el sector constructor podemos avanzar en proyectos estratégicos que permitan ser eficientes y construir la hoja de ruta que necesitamos para la reconstrucción. Haremos parte de las mesas de trabajo y podrán contar con nosotros en los procesos relacionados con vivienda y ordenamiento”, señaló Baza.
El encuentro dejó además una estructura inicial para convertir la estrategia en resultados. Se acordó conformar una Mesa de Proyectos, encargada de organizar y estructurar las iniciativas; una Mesa de Financiación, enfocada en identificar fuentes de recursos; una Mesa de Gremios y Sector Privado, para articular capacidades empresariales y técnicas; una Mesa de Gerencia, que permitirá coordinar las decisiones estratégicas; y una Mesa de Seguimiento, orientada a verificar avances y compromisos.
Estas mesas tendrán un primer horizonte concreto, en un mes se revisará el avance alcanzado por cada una, permitiendo establecer qué proyectos están estructurados, qué fuentes de financiación se han identificado y cuáles acciones pueden comenzar a traducirse en soluciones para el territorio.
Ahora bien, el reto no es únicamente reconstruir lo que quedó afectado. DOREMI plantea aprovechar esta etapa para revisar cómo se construye, dónde se construye, qué infraestructura necesita fortalecerse y qué proyectos pueden transformar las condiciones del municipio en los próximos años. Así, Dosquebradas comienza a pasar de la respuesta inmediata a una etapa de planificación en la que la reconstrucción tendrá que conectar vivienda, educación, empresa, infraestructura, ordenamiento, financiación y participación. La meta es que cada proyecto responda a una necesidad concreta y que cada actor tenga un lugar dentro de una misma hoja de ruta.
Dosquebradas fue el segundo municipio más afectado por el terremoto en el país, con más de 14 mil viviendas afectadas, más de 50 sedes educativas afectadas y más de 300 comercios.

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