![]() |
| Foto: Alcaldía de Dosquebradas |
Este lunes 21 de septiembre, la Institución Educativa Hogar Nazareth y la Institución Educativa Cartagena, junto con sus sedes rurales, retomarán la presencialidad con más de 900 estudiantes.
Más de 530 estudiantes de la Institución Educativa Hogar Nazareth y más de 400 de la Institución Educativa Cartagena, que cuenta con más de cinco sedes rurales, vuelven este lunes a las aulas. A ellos se sumarán progresivamente otras comunidades educativas, entre ellas: las sedes Jorge Eliécer Gaitán y Guillermo León Valencia, adscritas a la Institución Educativa Manuel Elkin Patarroyo, siempre que cumplan con las condiciones verificadas para su retorno.
La reapertura marca una nueva etapa dentro de la ruta segura y progresiva que adelantan la Administración Municipal y la Secretaría de Educación. Hasta el momento, cerca del 95 % de las instituciones educativas de Dosquebradas han sido revisadas por los equipos técnicos, lo que ha permitido tomar decisiones diferenciadas según el estado de cada sede y evitar retornos generalizados sin respaldo técnico.
El proceso parte de una premisa clara: no todas las instituciones presentan las mismas condiciones ni requieren las mismas acciones. Por eso, el regreso a clases no se define únicamente por una fecha, sino por el cumplimiento de una serie de requisitos que permitan sustentar que cada comunidad educativa está preparada para retomar la presencialidad.
Para avanzar, cada institución debe presentar ante la Secretaría de Educación una solicitud formal de retorno, acompañada de una valoración técnica favorable, el concepto o certificación correspondiente y su Plan Institucional de Retorno. Si después de una visita de la Diger se realizaron adecuaciones, reparaciones o intervenciones, también deben reportarse las áreas intervenidas y adjuntar los soportes disponibles. A esto se suma la obligación de informar cualquier nueva afectación, fisura, desprendimiento o daño que pueda haberse presentado posteriormente como consecuencia del sismo o de sus réplicas. Esta actualización permanente permite que las decisiones se tomen sobre información vigente y no únicamente con base en una primera inspección.
El Plan Institucional de Retorno, además, debe contemplar las condiciones que sustentan el regreso, las medidas de prevención y gestión del riesgo, las rutas de evacuación, los puntos de encuentro y las acciones previstas ante eventuales réplicas sísmicas. También incluye estrategias para la recuperación de aprendizajes, comunicación con las familias y atención diferenciada para estudiantes que requieran acompañamiento adicional por situaciones derivadas de la emergencia. Una vez recibida la documentación, las diferentes áreas de la Secretaría de Educación revisan y verifican los componentes que corresponden a sus competencias. Este procedimiento es el que permite determinar cuándo una institución puede programar nuevamente sus actividades presenciales.
José Gabriel Cuervo, secretario de Educación (e), explicó que el objetivo no es acelerar retornos de manera indiscriminada, sino avanzar con seguridad y responsabilidad: “El retorno seguro y progresivo es la ruta que estamos siguiendo. Sabemos que todas las comunidades quieren volver a las aulas, pero no todas las instituciones están hoy en las mismas condiciones. Por eso avanzamos sede por sede, revisando lo que requiere cada una y tomando decisiones con responsabilidad. Nuestra prioridad es que, cuando los estudiantes regresen, lo hagan en espacios que cuenten con las condiciones necesarias para su seguridad y bienestar”.
Las instituciones que todavía no cuentan con aval continúan dentro del proceso. Esto no significa que queden excluidas de la presencialidad, sino que deben completar verificaciones, ajustes o condiciones particulares antes de programar su regreso. La información técnica recopilada también permite identificar capacidades disponibles y estudiar alternativas para comunidades educativas que todavía presentan restricciones, especialmente en aquellas sedes donde las afectaciones demandan soluciones temporales o intervenciones adicionales.
Un ejemplo de esta ruta es la Institución Educativa Los Andes. Después de recibir las verificaciones correspondientes y contar con certificación de habitabilidad, inició un retorno gradual para sus más de 700 estudiantes.
El proceso comenzó de manera escalonada, con tres grupos por jornada asistiendo presencialmente mientras los demás continuaban en virtualidad. Posteriormente, y una vez verificadas las condiciones técnicas y operativas, la institución avanzó hacia la atención presencial de todos sus grupos.
Ahora bien, mientras nuevas sedes se incorporan, la Secretaría de Educación mantiene atención presencial en la sede B de la Institución Educativa Guadalupe para orientar a las familias que tengan inquietudes sobre el estado del proceso en cada establecimiento. Finalmente, se continuará trabajando con rectores, equipos técnicos y comunidades educativas para ampliar la presencialidad durante los próximos días.
En las instituciones educativas Popular Diocesano, Bernardo López Pérez y Fabio Vásquez Botero avanza la instalación de carpas que funcionarán como aulas temporales, una medida que busca ampliar las alternativas para el retorno progresivo de los estudiantes mientras continúan las intervenciones y soluciones definitivas en la infraestructura afectada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario