domingo, 11 de septiembre de 2022

Nuestra Reina

Foto publicada por el periódico El Universal de Cartagena

Claus Adara - Desde el Caribe

La tristeza por la muerte de "Lilibeth", como conocíamos nosotros a Isabel II, era evidente en el rostro de mis amigos, según se podía descubrir en las fotografías que publicaron en sus redes sociales.

En el Club, el desconsuelo se veía en la cara de varios integrantes de los Kafure, Jassir, Movilla, Tarud, De La Espriella, Dugand y Dangond. La realeza local no podía dar crédito a la noticia, que seguían con total interés en la transmisión en inglés de la BBC Radio en un rinconcito del Jumbo.

Afuera, en el pasillo de ingreso al Grill, se armaron los corrillos de miembros de familias tan prestantes como Kerguelen, Struss y Carbó, que dicen tener linaje monarcal desde los Sajonia-Coburgo-Gotha. 

Más tarde en el Bar, los Riveira, Recio, Lapeira, Vengoechea y Campanella, que sólo pidieron café y aromática, que es gratis, para mayor precisión, se comunicaban vía WhatsApp con sus hijos y sobrinos, que estudian en ciudades universitarias como Bristol, Leeds, Bath, Exeter y Sheffield, para ir midiendo el estado de ánimo de los ingleses y saber si Carlos aceptaba o no el reinado o le dejaba el camino a William.

Llamó la atención que ni los Name ni los Char se unieron a las adoloridas voces de duelo de lo más rancio de la aristocracia local, que por alguna razón inexplicable les tocó vivir en el sofocante calor de Riomar y El Prado y no en Camden Town, o en el vecindario de Hyde Park o en la colina de Primrose Hill en Londres.

En Cartagena, los Emiliani, Alandete, Pestana, Davila, Bustillo, Abondano, Yances, Alcocer, Rumie y Lemaitre, entre otros, lamentaron el fallecimiento de la Soberana y mantuvieron conversaciones sobre cómo han sido las relaciones históricas de los Borbón, de los cuales ellos se creen descendientes, y los Windsor. 

Los cartageneros, que aseguran tener mayor pedigree que los barranquilleros, pero eso sí, mucho menos dinero, fueron más cautos en las lamentaciones, pero se destaca, que las señoras más encopetadas de la sociedad se vistieron de negro intenso y casi todas lucieron sombreros, mantos y velos, durante una misa de homenaje a Elizabeth Alexandra Mary, a la que llamaron por 70 años, Isabel II.

Mientras tanto, yo estuve siguiendo la transmisión de Julito en La W y la entrevista a JuanMa, nuestro expresidente, amigo de casi todos los exprimeros ministros y del nuevo Rey y único presidente de Colombia objeto de una recepción de Estado por parte de la Reina, que lo alojó, por tres días, en el Palacio de Buckingham. Santos sí es de nuestra realeza, de verdad.

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